COLABORACIÓN A LOS 25 AÑOS QUE
CUMPLE RADIO CIGÜEÑA
“Vamos a contaros una historia de cuando yo era mas joven, y los trenes eran animales mitológicos, que simbolizaban la huida, la fuga, la vida, la libertad…”.
Así comienza el speech, (como dicen ahora los modernos), con el que Sabina introduce el clásico “Cuando era mas joven” en el mítico concierto del Teatro Salamanca que supondría la consagración del flaco con el directo de ese concierto junto con Viceversa y otros viejos amigos.
Aquello fue curiosamente en 1.986, precisamente el año en el que comenzaba sus emisiones Radio Cigüeña.
La cigüeña de las ondas no cubrió en directo el Mundobasket 86 que se inauguró desde el popular pabellón de “El huevo” de mi Zaragoza natal, con los acordes de “La Jota de La Dolores” del Maestro Bretón interpretada magistralmente por el gran Alfredo Krauss.
Ni “El maño” entrevistó en directo, como seguro le hubiera encantado, a Eloy Olalla aquella fatídica noche de Puebla en el verano del 86, aunque seguro que hubiera sido respetuoso y poco sensacionalista, siempre fiel a su estilo.
Yo no tuve la fortuna de escuchar los primeros pasos de estos amigos, pero si que vi pasar durante 4 años este expreso, que al igual que el tren del de Úbeda, es un soplo de vida y de libertad.
En esta ocasión, mi intención es precisamente esa, contaros una historia de cuando yo era mas joven y vivía en la Plaza Pau Casals en Covibar.
Durante el invierno del 2003 al 2004, yo también era mas joven como la canción, y descubrí Radio Cigüeña por casualidad.
Por aquel entonces salía a correr sobre las 9 de la noche, al regresar del trabajo, y algún martes, transitando por el triángulo de cerca de 6 kilometros, formado por la Avenida de Covibar, la Avenida de Los Almendros y el Paseo de las Provincias, por donde la señal se perdía escuché a El Belín dando paso a José María diciendo aquello de -Oye ¿Cómo van? Los deportes en Rivas Vaciamadrid-, y me enganché.
Los 3 años siguientes fui un seguidor esporádico porque me sumé al proyecto baloncestístico local como entrenador y los entrenamientos coincidían con el programa de deportes, que era lo que yo seguía, y pasé de oyente a participante, ya que tuve el inmenso privilegio de llegar a ser grabado por el maño con su inseparable grabadora tras una victoria con las junior contra las chicas del “Canal de Isabel II”, e incluso de ser entrevistado en directo desde la emisora.
Yo que reconozco no ser tímido, pero si muy discreto, pretendí pasar desapercibido durante mi estancia en la ciudad ripense y por ello cuando mi buen amigo Jorge me ofreció colaborar en la página web de Covibar, lo hice desde el anonimato con un pseudónimo que pretendía homenajear a mi paisano, muy querido en esta localidad (y como muestra el concierto “recuperando Memoria” en el Estadio de atletismo del Cerro del Telégrafo) José Antonio Labordeta.
Mi último martes en Rivas en junio de 2007 cambiándome para ir a correr puse la radio para escuchar por última vez Radio Cigüeña y me quedé de piedra cuando en esta ocasión era “El maño” el que hacía la entradilla a “El Belin” que me puso los pelos de punta declamando de manera impecable la última meditación que Severino escribió para despedirse y que jamás pensó que se leería en un programa de radio en directo.
Si Gardel cantó “Que 20 años no es nada”, Severino y su alter ego Evaristo opinan que 25 tampoco lo son y que queremos 25 años más para ir abriendo boca.
Muchas felicidades y mucha suerte para el resto del viaje en este tren que no simboliza la huida, ni la fuga, pero si la vida y la libertad.
Un fuerte abrazo.
Severino.
Los Deportes en Rivas Vaciamadrid
