BALONCESTO 1ª NACIONAL MASCULINO
COVIBAR RIVAS 61 - 67 PIEL DE TORO LEGANÉS
Sin alma, sin actitud, sin suerte……..sin nada
Decepcionante el partido que nos han ofrecido esta noche los jugadores del Primera Nacional del CD Covibar ante un rival muy inferior pero que demostró en la cancha que quería y podía hacer frente a un equipo que le superaba claramente en la clasificación.
El juego y el resultado del primer cuarto era un anticipo de lo que nos esperaba en el resto del partido. Juego errático, baja intensidad, escaso acierto y la sensación de que pese a todo el partido no se podía escapar. Es cierto que en Covibar faltaban cuatro hombres importantes como son Orestes, Carlos Cantero, Pablo Muñoz y Pablo Jiménez, pero pese a esas ausencias, de haberse empleado con la intensidad a que nos tienen acostumbrados, no deberían haber tenido ninguna dificultad para hacerse con el partido.
En el primer cuarto que finalizó con 10-8, se sucedieron innumerables pérdidas de balón, de unos y de otros, porcentajes de tiro horrorosos, de unos y de otros, y desde luego la esperanza, de unos y de otros, de que sería algo pasajero.
El segundo cuarto mejoró ligeramente al anterior. No era demasiado complicado. Lo difícil hubiera sido empeorarlo. El marcador del descanso, 27-23, era corto, pero al menos favorecía a los locales que tenían como mejor anotador a Edu Caballero con 7 puntos, cinco de ellos desde la línea de tiros libres y pese a haber fallado cuatro tiros más.
El tercer cuarto siguió desarrollándose de la misma manera que los cuartos anteriores. Llegó el primer aviso de los de Leganés que se pusieron por delante con un 37-38 que se arregló con un parcial de 4-0 a cargo de una canasta de dos de Mario Fernández y dos tiros libres que anotó Edu Caballero. Al final del cuarto 41-38 y la misma sensación de todo el partido: aburrimiento, desgana, hastío y la sensación de que, pese a todo, no se podía perder el partido.
Pero cuando se juega con fuego, te terminas quemando. Los de Leganés al ver que el partido no se rompía, se lo fueron creyendo cada vez más. Empataron a 46 y se adelantaron de nuevo 46-48 a 6:32 para el final.
Mario Fernández había estado desacertado en el tiro. Ni de lejos, ni de cerca. Había sumado dos puntos en el primer cuarto y otros dos en el tercero. Curiosamente apareció cuando parecía ser más necesario. Con 46-50 encadenó tres triples consecutivos que pusieron un 55-50 que ahora si que creíamos que podía romper el encuentro a menos de cinco minutos para terminar. Craso error. Pese a seguir dominando el choque hasta que faltaba 1:36 e ir tres arriba, 61-58, se logró el más difícil todavía. Se perdieron balones impensables, se cometieron errores difícilmente explicables y se realizaron una serie de acciones que permitieron que los visitantes sin hacer nada del otro mundo se llevaran un partido que no supieron ganar los de casa y que ellos, amables invitados al acto, no quisieron rechazar.
Al final y tras un parcial de 0-9 en ese minuto y medio final un resultado de 61-67 que hace justicia al bodrio presenciado en la tarde-noche de hoy.
CD Covibar: 61 – Rojas (6), Toni (9), Moyano (6), Mario (17), Jamain (2), Caballero (11), Carpio (8), Zamora (2).
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