Las entrevistas de los martes en “Oye... ¿Cómo van?” (10-05-11)
Carolina Hernández, entrenadora y Sandra Campos, Alejandra Parrondo y Marcelo Cruz deportistas del Club Patín Velocidad Rivas
La temporada pasada, un poco antes de las vacaciones navideñas, recibíamos en la emisora a varias personas vinculadas a este club de patinaje de velocidad. Acababan de aterrizar en Rivas procedentes de Arganda y daban sus primeros pasos dentro del municipio. Desde el año pasado hasta hoy el cambio ha sido brutal. Empezando por las propias deportistas. Alejandra y Sandra estuvieron junto a Carolina el año pasado y desde entonces hasta ahora el cambio que han experimentado es espectacular.
Cuarenta practicantes tenían la temporada pasada en noviembre. En poco más de un año han multiplicado ese número por cinco. Ahora son 200 y de ellos alrededor de 30 compiten. No hay límites de edad para practicar el patinaje y nos dicen que las edades de los deportistas que tienen oscilan desde los tres hasta los 60 años.
No consideran peligrosa la actividad que realizan debido a que todos ellos van sumamente protegidos y en el caso de los más mayores, como la actividad la realizan de forma lúdica y sin arriesgar, se evitan lesiones innecesarias.
Marcelo Cruz es nuevo en la emisora y en el club. Apenas lleva un año realizando la actividad y la semana pasada en los campeonatos de la Comunidad consiguió una meritoria medalla de bronce. Es el más joven de nuestros invitados y empezó a patinar porque una de sus vecinas también lo hacía. Le gustó, se compró sus primeros patines en un centro comercial de la localidad y empezó con su actividad. Ahora y tras ver todos su progresión, ya tiene unos patines, que no tienen motor, pero que son la leche. Le pregunto si gana porque él es muy bueno o sus rivales flojitos y dice que un poco por todo. Alterna el patinaje con el karate y entrena una hora y media diaria, tres días a la semana.
Hace cuarto y no tiene problemas para alternar estudios y deporte y de momento funciona bien en ambas actividades, porque dice que los estudios de momento son muy fáciles. Se expresa con mucha claridad y sin vacilaciones y como actividades complementarias para cuando se aburre, juega al fútbol y hace esquí e incluso snowboard.
Sandra Campos es la mayor. Tiene diecisiete años y al estar cursando el primero de bachillerato, de ciencias, matiza, tiene que sacrificarse mucho para llevar de manera excepcional ambas actividades. Consiguió dos medallas de oro y una de plata en distintas disciplinas de su deporte en los pasados campeonatos de Madrid. Empezó a patinar a los ocho años y lo hizo porque había unos patines por su casa, se los puso y se animó a probar. Sus padres le llevaron a un club de Arganda, se federó y empezó a competir. Como en el caso de Marcelo sus padres le animaron para que lo hiciera. Había hecho natación, pero según sus palabras, se aburría bastante. El patinaje no se le hace monótono. A veces pesado cuando tiene que rodar durante una hora, pero como en los entrenamientos pueden llevar cascos, se les hace más ameno.
Son muchas las horas de trabajo y estudio que tiene que dedicar cada semana y además tiene que renunciar a cosas que sus amigos hacen habitualmente como es el salir de fiesta, pero no le ha costado nada renunciar a ello porque es mucho más lo que le gusta este deporte
Alejandra es como un tsunami. Expresiva, dicharachera, sumamente simpática y feliz de volver a la emisora. Solo lleva dos años patinando, pero su progresión ha sido tremenda. En los pasados campeonatos a los que hemos hecho referencia, consiguió varios segundos puestos que la llevaron a cosechar la copa de subcampeona. Tiene trece años camino de catorce y está feliz porque cuando entrena con Sandra, ha pasado de ser doblada por esta en la temporada pasada a aguantarle el ritmo en muchas ocasiones en la presente. Dedica al igual que Sandra muchas horas al entrenamiento y además seis días por semana, pero no le cuesta trabajo hacerlo porque es algo que le apasiona.
En los estudios va muy bien y dice que sus padres, con la complicidad de su entrenadora, le advierten que si baja el rendimiento académico, le bajan las horas de entrenamiento. Es consciente de que el deporte que practican es un deporte en el que no van a ganar dinero y tienen claro que lo primero son los estudios. Eso no quita para que en los tres casos que nos ocupan hoy, compaginen perfectamente ambas actividades. Ha hecho tenis, rítmica, ballet y algunos deportes más, pero no tenía paciencia y como dice de manera muy clara, a ella le gustan deportes a lo bruto. Es más, dentro del patinaje, le van la pruebas duras, las de sufrir, las de larga distancia.
Por lo que nos explica Carolina, la entrenadora, su formación para entrenar está basada en ver que es lo que funciona o no. De alguna manera es autodidacta porque parece ser que no hay demasiadas maneras de ir adquiriendo conocimientos. Además de sus estudios generales de INEF saca cosas del patinaje de hielo que tiene muchas cosas en común con este y repite que tiene que aprender a través de videos, pruebas y experiencia.
Carolina diferencia entre entrenadores campeonistas y formadores. Los primeros buscan resultados a cualquier precio y de cualquier manera, mientras que los segundos, entre los que se encuentra, buscan el que los deportistas mejores y evolucionen y obtengan resultados cuando ya están formados.
Considera bueno el nivel que tiene el club a nivel competición y está muy feliz de contar con patinadores como Sandra, Alejandra o Marcelo que trabajan mucho y bien por mejorar en este deporte.
Pregunto a las protagonistas si sus padres son a la vez “entendidos” en este deporte y si les hacen sugerencias. Sandra dice que nunca lo ha hecho y que además no se lo consentiría. Tiene muy claro que es su entrenadora la que debe de valorar el trabajo que tiene que realizar y como realizarlo. Alejandra dice que su padre grita mucho, pero que lo hace debido a que tiene un gran vozarrón para transmitir las órdenes que les hace llegar Carolina, la entrenadora. No se inmiscuye en su trabajo, pero siempre le anima y la hace mejorar en el deporte desde el apoyo más rotundo. Es el mismo caso de Marcelo, mucho apoyo y nada de querer saber más que Carolina.
La entrevista se extendió durante casi una hora. Aprendimos que el patinar en pelotón tiene muchas similitudes con el ciclismo. También que hay pruebas de fondo, de velocidad, contrareloj y que para competir se usan términos como puntuación o eliminación, que también existen en el ciclismo en pista.

Estamos disfrutando este año de grandes entrevistados y entrevistadas. Disfrutamos de la espontaneidad de nuestros invitados y creo que en el día de ayer las chicas del Club Patín Velocidad Rivas y Marcelo, dejaron el listón muy alto. Nosotros lo pasamos muy bien durante la entrevista y creo que ellos también. Terminaron como hacemos habitualmente saludando a familia y amigos y con el compromiso de que seguiremos invitándoles para seguir de cerca sus progresos.
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