En Defensa de la Sanidad Pública de Rivas Vaciamadrid... y demás
Convocados por el Movimiento Ciudadano para la Defensa de la Sanidad Pública de Rivas Vaciamadrid y Con el lema El lema A ARGANDA A PARIR NO QUIERO IR el pasado día 30 de octubre se reunieron unas 500 personas ante el centro de salud “LA PAZ” en Covibar (Rivas Vaciamadrid), el motivo era protestar por la falta de dotación de personal del servicio de ginecología del Hospital del Sureste (Arganda) y como consecuencia el posible traslado de los y las profesionales de los centros de salud públicos de Rivas Vaciamadrid al nuevo hospital de gestión privada, lo dice el refrán “DESVESTIR A LA VIRGEN PARA VESTIR A UN SANTO”.Los problemas surgidos en elHospital del Sureste son consecuencia directa de la utilización política y electoralista, de la mala gestión y planificación de los recursos y la imposición de modelos privados en la sanidad por parte de la Comunidad de Madrid, la corrección de estas situaciones pasa por la recuperación de la gestión pública y la suficiencia de recursos, no por quitar recursos existentes en Rivas Vaciamadrid, en servicios claramente saturados e insuficientes.
La convocatoria, aún siendo un éxito para lo que se estila en nuestra sociedad en estos días, por supuesto exceptuando eventos deportivos y saraos frikis, se necesita que la ciudadanía de Rivas Vaciamadrid participe mayoritariamente y no se excuse en motivos tan peregrinos como, ...que hora mas mala para convocar, ...si no va a valer para nada, ...no me he enterado?, ...yo nunca me pongo malo y además soy funcionario y tengo sanidad privada pagada por el estado, etc... estamos muy equivocados, hay que acordarse del poema de Bertolt Brecht
PRIMERO COGIERON...
Primero cogieron a los comunistas,
y yo no dije nada por que yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí,
no quedaba nadie para protestar.
(Bertolt Brecht)










